Fue reelecto por cinco años más el uruguayo Luis Almagro como secretario general de la Organización de Estados Americanos


El excanciller uruguayo Luis Almagro, de 56 años, ha sido reelegido este viernes como secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) hasta el 2025. Un total de 33 de los 34 países miembro -Dominica se ausentó- celebraron la Asamblea General en el edificio con sede en Washington, en la que Almagro obtuvo 23 votos frente a 10 de la diplomática ecuatoriana María Fernanda Espinosa. Necesitaba 18 sufragios, la mayoría simple, para la victoria. Ninguno de los dos candidatos fue presentado por sus respectivos países como suele ser la tradición del organismo. “Mi agradecimiento a aquellos que llevaron mi candidatura y a los otros candidatos, hicieron que este fuera un proceso competitivo que obligó a sacar lo mejor de cada uno", sostuvo Almagro en un breve discurso.


 


 


Estaba previsto que la candidatura de Almagro, propuesta por Colombia e impulsada por Estados Unidos, lograra los 18 votos necesarios para hacerse con el cargo. Durante las semanas previas al sufragio, al menos una quincena de países habían hecho público su apoyo al uruguayo. El camino se despejó con mayor claridad el martes, cuando el Gobierno peruano retiró la candidatura del embajador Hugo de Zela por falta de apoyos. Por otro lado, Espinosa, propuesta por Antigua y Barbuda y San Vicente y Granadinas, debía convencer a los países de centro-derecha y derecha si quería hacerse con el puesto, pero su pasado dificultaba la tarea: fue ministra de Exteriores en el Gobierno del expresidente socialista Rafael Correa —que por estos días enfrenta su primer gran juicio por corrupción— y de su sucesor, Lenín Moreno, que ganó con un programa de izquierdas.


 


El embajador ecuatoriano Carlos Játiva presidió las elecciones que se realizaron sin prensa debido al coronavirus. Varios representantes utilizaron mascarillas y guantes plásticos durante la sesión y la disposición de las mesas se redistribuyó para que los embajadores guardaran una distancia de metro y medio entre cada uno. Este miércoles trece países de la Comunidad del Caribe y México solicitaron aplazar la sesión extraordinaria debido al brote, pero el organismo defendió que estaban siguiendo las recomendaciones del Centro de Prevenciones y Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), que instó la semana pasada no llevar a cabo encuentros de más 50 personas. Este lunes el presidente Donald Trump, acompañado de su equipo de expertos en salud, sugirió evitar las reuniones con más de 10 personas. La OEA informó de que el Departamento de Salud y Servicios Humanos inspeccionó las instalaciones previo a la votación.


 


A pesar de que Almagro se ha caracterizado por ser uno de los mayores azotes políticos contra el régimen de Nicolás Maduro, y un activista por la democracia en Venezuela, en su primer periodo en la Secretaría General no se vislumbraron mayores cambios en Miraflores. Lo que sí consiguió es que hubiese modificaciones en Washington: Gustavo Tarre, el embajador nombrado ante la OEA por Juan Guaidó, reconocido como presidente interino de Venezuela por más de 50 países, logró un puesto en el principal ente regional. Tras conocerse el resultado de la votación, Tarre felicitó a Almagro y destacó que ganó un secretario general con un programa “pro democracia” y “pro derechos humanos”.


 


La embajadora de México, Luz Elena Baños, sostuvo este viernes que "la carta de la OEA no expresa la autorización de reconocer Estados o Gobiernos” y que la credencial de Tarre “no cumple con los requisitos necesarios” para formar parte del organismo. El representante de Bolivia ante la OEA, Jaime Aparicio, apeló a la delegación de México después de su intervención respecto a Venezuela: “Cuando hablamos de no intervenir en asuntos internos de otros países hay que ser coherentes. Si alguien ha intervenido en los asuntos internos de Bolivia ha sido México”. Después de que Evo Morales abandonara el cargo tras un informe de la OEA que daba cuenta de “manipulación dolosa” en los resultados que lo daban por ganador, y presionado por el Ejército, el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador le otorgó el asilo político por razones humanitarias.


 


Antes de llegar a la OEA, Almagro se desempeñó como canciller en el Gobierno del socialista José Mujica de 2010 a 2015. Pero el expresidente no ha apoyado la forma en la que su otrora ministro desarrolló su papel en el organismo regional, especialmente en lo que respecta a Venezuela, y en 2015 le escribió una carta en la que rompía las relaciones con él: “Lamento el rumbo por el que enfilaste y lo sé irreversible, por eso ahora formalmente te digo adiós y me despido".


 


Fuente: El País (España) 


 

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