¿Volver para ser mejores? Fernández y un gabinete que revolea bolsos, perdió misiles, amenaza periodistas y agentes de tránsito y ve peces en el Riachuelo

La asunción de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner después de haber sido electos para la presidencia y vicepresidencia de la nación, respectivamente, deja sinsabores e intrigas respecto del reparto del poder a partir de este 10 de diciembre. El reciclaje de personas que estuvieron con Carlos Menem y Eduardo Duhalde es la marca distintiva del nuevo gobierno que dice "volver para ser mejores" pero termina recurriendo a alguien que perdió un misil (como Agustín Rossi) o a Juan Cabandié (que decía ver peces en el Riachuelo y hasta se dio el lujo de amenazar a una agente de tránsito en un control vehicular). 
 
Es indudable que si algo saben hacer muchos dirigentes camaleónicos es desentenderse del pasado que los tuvo como protagonistas y reinventarse. Alberto Fernández incluso fue funcionario de Carlos Menem y de Kirchner, alcanzando a ser jefe de Gabinete de ministros en esa última gestión. Si por algo se caracterizó su trabajo fue por la presión a los medios de comunicación que denunciaron el reparto discrecional y discriminatorio de pauta publicitaria oficial, llegando la Editorial Perfil a denunciar el caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. También son notorios los casos de persecución contra Pepe Eliaschev o Julio Nudler que denunció los vínculos de Claudio Moroni con Claudio Cirigliano en la Sindicatura General de la Nación. También los aprietes contra periodistas que denunciaron la gestión de Romina Picolotti al frente de la Secretaría de Medio Ambiente son del viejo manual de Fernández. 
 
Entre los funcionarios del gabinete existen nombramientos que ameritan pensar en la pertinencia de los mismos. Rossi, que fue ministro de Defensa, "perdió" a principios de 2015 un misil Tow 2 del Escuadrón de Caballería Blindado 1 de Arana, en La Plata. También "perdió" 160 fusiles Fal. ¿Alguien con semejantes antecedentes está capacitado para ser nuevamente titular de la cartera de Defensa? 
 
Cabandié, cuyo principal mérito es ser familiar de desaparecidos, dijo haber visto peces de colores en el Riachuelo, ese gran monumento natural a la corrupción y la desidia del Estado ya de la época de Carlos Menem (de quien Fernández fue funcionario) cuando María Julia Alsogaray avizoraba limpiarlo en mil días. No sólo pasaron los mil días. También pasaron fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y pasaron promesas, análisis y diagnósticos. También pasó un legislador porteño (Cabandié), afirmó haber visto bancos de peces como muestra de oxigenación del ambiente y de avances significativos. Lo concreto es que los vecinos de la zona siguen teniendo altos niveles de plomo en el organismo y los avances escasísimos siguen siendo la inequívoca muestra de cómo son incapaces las distintas jurisdicciones de acordar una agenda de trabajo conjunta. También es recordado el episodio en el que amenazó a una agente de tránsito por haberle hecho una multa y pidió darle un correctivo a "esta desubicadita". 
 
Felipe Solá, canciller, es otro caso de intriga sobre las cocardas para ocupar semejante lugar. Gobernador de la provincia de Buenos Aires, hizo gala de sus conquistas cuando sostuvo que "ninguna mujer le había dicho que no". También fue funcionario de la década menemista (¿década ganada?) y es el responsable de haber permitido el ingreso de los conocidos como agrotóxicos que hoy son parte de una polémica que afecta al sector agrícola en gran parte de la Argentina. También como mandatario de la provincia más grande fue actor protagónico de la conocida como masacre de Avellaneda cuando fueron asesinados Maximiliano Kosteki y Darío Santillán. 
 
En el área de Agricultura, Fernández designó a Luis Basterra, ingeniero agrónomo de 61 años que se venía desempeñando como diputado nacional de la provincia de Formosa, una de las provincias más pobres del país y gobernada bajo un régimen semifeudal de mano de hierro por parte de Gildo Insfrán. Es un área de futuro delicado si se llegaran a pretender concretas algunas polémicas medidas, como la recreación de la Junta Nacional de Granos (algo impensado e imposible por la complejidad del mercado global del siglo XXI), la Junta Nacional de Carnes, la reforma agraria promovida por Juan Grabois o la suba de retenciones a los distintos cultivos del campo argentino. 

Comentarios