Bertone y su tragicómica puesta en escena ante Macri

Pese a los dimes y diretes respecto de la ausencia de la gobernadora Rosana Bertone en la visita que realizó el presidente de la Nación, ingeniero Mauricio Macri, a la ciudad de Ushuaia, cuando se contrastan las políticas llevadas por una y otro no hay lugar a dudas: Bertone fue una adelantada y aceptó gustosamente que los fueguinos sirvieran de ratas de laboratorio para la implementación de medidas perjudiciales que luego fueron llevadas a cabo por Macri. El voto electrónico, aumentos por decreto por debajo de la inflación y sin paritarias; la política industrial que denigra las condiciones laborales de los trabajadores; la nula autocrítica y la incapacidad de aceptar puntos de vista que vayan en contra del relato oficial; el reciclaje de funcionarios cuestionados; son algunos de los ejes rectores que Bertone utilizó antes que Cambiemos. No por casualidad, quizá, sea el bloque de Cambiemos en la Legislatura fueguina parte de la mayoría automática que vota sin chistar, sin repetir y sin soplar, muchas de las iniciativas del Ejecutivo fueguino, dejando a discreción de un grupúsculo de burócratas de San Martín 450 la dilapidación de los recursos de todos. 
 
Aunque hoy se intente mostrar como una alternativa, Bertone ha sido uno de los baluartes que Macri encontró en las provincias junto al mandatario salteño, Juan Manuel Urtubey, a tal punto que este último fue satirizado con una frase: "Soy peronista de Mauricio Macri y Mariu Vidal". Casualmente, junto con Urtubey, Bertone fue una de las impulsoras del polémico y cada vez más cuestionado voto electrónico. Fuentes del gobierno nacional habían expresado en reiteradas oportunidades que la intención era aprovechar el impulso de estos gobernadores para que ejerzan ascendencia sobre aquellos mandatarios para mandar a sus diputados y senadores a aprobar el voto electrónico en el marco de la reforma política que finalmente quedó cajoneada en el Congreso. 
 
Si bien hoy Bertone dice defender los puestos de trabajo de los fueguinos, sus propias declaraciones le juegan en contra ya que no dudó en afirmar que le parecía bien que no se les diera estabilidad laboral a los trabajadores de las fábricas porque luego empezarían a faltar. Asimismo, fue una de las diputadas que bloqueó todo pedido de informes sobre la importación de combustibles siendo presidente de la Comisión de Energía en sus épocas de idilio con el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y su troupe de funcionarios hoy cuestionados e implicados en los conocidos como Cuadernos de Centeno. Los problemas para la importación de insumos que terminaron poniendo en riesgo muchos de los puestos de trabajo en la industria fueron consecuencia de la necesidad de disponer de cada vez más dólares para poder sostener dicha importación de energía. 
 

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